Al referirse a la crisis económica actual, en el marco de la de la conmemoración del Día Internacional de la Juventud, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, señaló que “en el mundo el 40 por ciento de las personas afectadas económicamente son jóvenes¨
En México, del total de la población, 107.6 millones en 2009, la juventud de entre 15 a 29 años representa casi una tercera parte de la población (27.2 por ciento), según estimaciones del Consejo Nacional de Población (Conapo) publicadas por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) este año, sin que hasta ahora exista un marco jurídico de actuación que hable de sus derechos básicos, tales como: educación, empleo, salud, participación, entre otros.
Por lo anterior, las organizaciones integrantes del equipo impulsor de la Plataforma Nacional de la Juventud exigimos al ejecutivo federal la adopción de la CIDJ como marco jurídico de actuación, a través de su firma y ratificación, asumiendo el exhorto que hizo el pasado 12 de agosto el Congreso de la Unión.
Con la ratificación se requiere que el Estado mexicano contemple el desarrollo e instrumentació n de las políticas, planes y programas necesarios que garanticen y hagan efectivos los derechos de la juventud contempladas en la CIDJ: vida digna, acceso a educación, un empleo digno; a servicios de salud integrales ubicando entre ellos salud sexual y reproductiva; espacios de participación juvenil, entre otros.
El exhorto fue presentado al Congreso de la Unión luego que el Ejecutivo Federal ha mantenido congelada la propuesta de ratificación que reconoce a la CIDJ como el único instrumento a nivel internacional que reconoce a las y los jóvenes como sujetos plenos de derechos y que establece que los gobiernos deben de garantizar acciones que los protejan.
Desde hace un año, el Ejecutivo Federal no se ha manifestado a favor de éste instrumento internacional, por el contrario Felipe Calderón ha dado muestras de que no le interesa el reconocimiento de los derechos de la juventud al centrar su atención en programas que más bien violan sus derechos con políticas de criminalizació como “Mochila Segura” o las detenciones arbitrarias de jóvenes en el marco del crimen organizado.
No se puede pensar y hablar de un país en desarrollo mientras los derechos de las personas no se cumplan, sin importar sexo, condición económica y edad, por lo que consideramos que es urgente y prioritario que se reconozcan los derechos de las y los jóvenes, pero fundamentalmente que se generen las condiciones necesarias para el ejercicio de estos derechos, a través de la creación de un marco jurídico de actuación, como lo es la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, de ahí la importancia de su ratificación de parte del gobierno mexicano.










